
El tiempo es el concepto más importante al que el hombre le ha dedicado estudio y que ha perfeccionado en el último milenio. Intangible pero concreto, finito pero permanente. Marcador de recuerdos y generador de ilusiones, pero sobre todo guía del presente.
Hace más de cuatro mil años, los sumerios, por medio de los zigurats, que eran altas construcciones escalonadas que representaban un vínculo entre el cielo y la tierra, pudieron visualizar las horas mediante el conteo de los peldaños que se oscurecían por la sombra de sus propios bordes. En el correr de la historia, es la relojería suiza la que ha logrado ser referente en el arte de dominar las maquinarias más precisas en el mundo, sobresalir del resto y mantenerse a la vanguardia del diseño y la exclusividad.
Los relojes Ziggurat, de manufactura suiza, son el reflejo del trabajo milenario de distintas culturas, de la paciencia y el dominio de un oficio forjado de estudiosos y artesanos y muestra de nuestra pasión por la precisión y por el diseño. Ziggurat, guarda en su nombre el intangible vínculo entre el cosmos como deidad y el hombre como testigo del paso del tiempo.
